Información/Information: +34 628 872 835
Muruzabal (Navarra) Ver en el Mapa
Inicio

Joya del románico construida en la segunda mitad del S. XII

Inicio

Onat, la buena puerta

Inicio

En el corazón de Navarra, un deleite para los sentidos.

Inicio

“Música callada, soledad sonora”. Lugar de silencio y oración.

Inicio

El arte que une la tierra con el cielo.

Inicio

Naturaleza e Historia en bella armonía.

Inicio

En el camino que va a Santiago.

Inicio

En la raíz de nuestra fe y de nuestras tradiciones

Inicio

Santa María de Eunate, testigo de la historia.

En el mismo centro geográfico de Navarra, en el corazón del Valle de Ilzarbe (Valdizarbe), a una distancia de unos 23 kilómetros de Pamplona, en la carretera que va de Campanas a Puente la Reina y dentro del término municipal de Muruzábal, se encuentra la Iglesia de Santa María de Eunate, emplazada casi en medio de la nada, en un paisaje llano y abierto que realza aún más la espiritualidad y el encanto del que es uno de los monumentos más interesantes de la arquitectura románica de navarra.

Eunate es un lugar que sorprende.

Hay quienes lo señalan como punto donde confluyen las fuerzas telúricas, quizá por el hecho de que esté levantado en el que hoy es el mismo centro de Navarra, aunque no lo era en el tiempo de su construcción. No hay estudio o demostración alguna que corrobore esta afirmación. Otros lo visten de misterio, algo muy común de los enclaves del camino jacobeo, o con un halo esotérico propiciado por los canteros que llenaron sus piedras de signos y símbolos, o por el hecho de su más que dudosa vinculación a la Orden de los Templarios.

Se mire con los ojos que se mire, respetando toda creencia, lo cierto es que Eunate es especial. Y lo es no sólo por su ubicación en medio del campo, o por la singularidad de su arquitectura. Lo es, no porque, dicen, “tiene algo de misterioso” o porque algunos le atribuyan ciertas energías… Eunate es especial porque fue hecho con y para el silencio, porque transmite paz. Es un lugar en calma, “música callada, soledad sonora” que diría Juan de la Cruz.

Para los que creemos sigue siendo un lugar que invita a orar, pues para eso se construyó. Un lugar de encuentro con Jesús, siempre presente, y con María, la Virgen de Eunate, que son para nosotros la verdadera fuerza, la energía, la luz, el misterio…

Le invitamos a que disfrute de este sencillo y hermoso lugar que transmite una paz y serenidad inigualables.